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Las
técnicas de interrupción del embarazo varían de acuerdo con el tiempo de
gestación. Cuanto más
tempranamente se realice el aborto, menor resultará el riesgo y la
posibilidad de complicaciones.
La interrupción
de un embarazo antes de las doce semanas tiene menos complicaciones y
riesgos para la salud de las mujeres que un parto, siempre que se realice
en las condiciones adecuadas y por personal adiestrado.
Las
técnicas más utilizadas en la interrupción voluntaria del embarazo (IVE) son:
1. Método de aspiración.
Se
utiliza antes de las diez o doce semanas de la gestación. Este método no precisa hospitalización
y se realiza, normalmente, bajo anestesia local, siendo en estos casos
los riesgos mínimos.
En
ocasiones puede realizarse con anestesia general, lo que puede implicar hospitalización.
2. Técnica del legrado
(raspado).
Es una
técnica que a veces complementa el método de aspiración para asegurar el
completo vaciamiento del útero.
Otras
veces, el legrado es realizado de forma exclusiva como técnica para
interrumpir el embarazo.
Habitualmente
se hace con anestesia general.
3. Método de inducción.
Se
utiliza para interrumpir embarazos de mas de catorce semanas. Son técnicas más complejas y es
necesaria la hospitalización.
En este método
se usan sustancias o medicamentos (generalmente prostaglandinas) que
provocan la expulsión del contenido del útero.
Actualmente,
el tipo de anestesia que se utiliza en este método es la anestesia epidural que evita el dolor sin
los riesgos de la anestesia general.
CUIDADOS
ANTES DE UN ABORTO
La
decisión de interrumpir un embarazo es compleja para las mujeres, por
ello es necesario el apoyo y una información lo más exhaustiva posible
sobre los aspectos tanto físicos como psicológicos que comporta la IVE.
Es importante
realizar una ecografía para determinar el tiempo de gestación.
En esta
consulta previa, se valorarán todas las pruebas realizadas, se informará
a la gestante sobre la metodología y los riesgos de la intervención,
firmando ésta un consentimiento informado escrito antes de
proceder a la intervención (IVE).
CUIDADOS
DESPUÉS DE UN ABORTO
Tras la
intervención es necesario un seguimiento por personal especializado, que deberá
incluir la revisión ginecológica (que se realiza, normalmente, entre los
diez y veinte días posteriores a la IVE) y la atención psicológica que se precise.
Asimismo,
si la IVE se realizó por una malformación fetal,
aconsejamos otras pruebas complementarias como la biopsia corial, la necropsia del feto, etc. que nos podrán
ayudar en una consulta pregestacional posterior.
La ecografía
y la analítica, si precisa, serán pruebas necesarias en este control.
La
revisión ginecológica es el momento para escoger el método anticonceptivo
más adecuado.
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