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Infección viral, generalmente banal en el adulto, pero muy grave
para el feto, si se desarrolla durante los primeros meses de la gestación
(embriopatía rubeólica).
Está producida por el virus de la rubéola y se transmite por vía aérea.
Su características son:
· Epidemiología:
Mayor
frecuencia de morbilidad en niños entre 3 y 10 años.
La
posibilidad de contagio se inicia de 2 a 4 días antes del exantema típico
y dura, como máximo, hasta el final del estadio exantemático. El índice de contagiosidad es
relativamente pequeño.
· Período
de incubación:
Aproximadamente de 12 a 21 días.
·
Clínica:
Después del pródromo de dos días, con síntomas
leves de catarro en las vías respiratorias superiores, se manifiestan
linfomas no dolorosos (del tamaño de guisantes en la nunca y retroauriculares,
más tarde generalizados. Poco después aparece el exantema típico en forma de manchas
rosadas, al principio facial, después en el tronco; estas manchas son
poco elevadas y no confluyentes, del tamaño de lentejas, en ocasiones con
un halo anémico. Desaparecen
al cabo de dos o tres días.
Mientras tanto en la faringe se manifiesta una mancha
exantemática, fiebre de 38º pocos días
y, en la mitad de los casos, aumento del tamaño del bazo.
El curso de la enfermedad no tiene casi nunca
complicaciones, raras veces se han observado encefalitis y artralgias de
varias articulaciones. Lesiones
tardías y muerte, son excepcionales
·
Diagnóstico:
En el análisis de sangre, existe una leucocitosis en
el pródromo, y leucopenia con
linfocitosis en la fase clínica, con aumento de las células plasmáticas.
·
Profilaxis rubeólica:
Se debe de vacunar a todas las niñas junto con la
vacuna del sarampión-parotiditis (paperas), entre los 10 y los 14 años; y
determinar antes de quedarse embarazada el nivel de anticuerpos
protectores, por si fuera necesario una reevacuación.
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